En 1970 la unión soviética en la localidad Rusa de Kola, se puso en marcha un proyecto de excavación el cual buscaba superar los 12 kilómetros de profundidad.
El objetivo inicial fue fijado en los 15.000 metros. El 6 de junio de 1979 se batió el récord de profundidad del mundo, el del Pozo Bertha Rogers en el Condado de Washita,Oklahoma (9583 m) El nivel de 12.000 metros se pasó en 1983, y se detuvieron los trabajos alrededor de un año. Este período de marcha lenta dio lugar a un accidente decepcionante el 27 de septiembre de 1984: después de alcanzar los 12.066 m, hubo un derrumbamiento que cubrió de tierra unos 5000 m. Hubo que perforar otra vez a partir del nivel de 7000 m, alcanzando 12.262 m en 1989. En ese año se esperaba que la profundidad del pozo alcanzara 13.500 m a finales de 1990 y 15.000 m en 1993, pero resultó ser inalcanzable profundizar a un nivel mayor de 12.262 m, y se detuvieron los trabajos en 1992. El motivo fue que se hizo imposible, técnicamente, el profundizar más en la corteza pues la temperatura de unos 180ºC (cuando habían calculado casi la mitad a esas cotas), hacían fluir continuamente una masa de fango e hidrógeno. Hoy en día los estudios geológicos continúan de la mano de la empresa estatal GNPP Nebra, con un laboratorio geológico a 8578 metros de profundidad.

El objetivo inicial fue fijado en los 15.000 metros. El 6 de junio de 1979 se batió el récord de profundidad del mundo, el del Pozo Bertha Rogers en el Condado de Washita,Oklahoma (9583 m) El nivel de 12.000 metros se pasó en 1983, y se detuvieron los trabajos alrededor de un año. Este período de marcha lenta dio lugar a un accidente decepcionante el 27 de septiembre de 1984: después de alcanzar los 12.066 m, hubo un derrumbamiento que cubrió de tierra unos 5000 m. Hubo que perforar otra vez a partir del nivel de 7000 m, alcanzando 12.262 m en 1989. En ese año se esperaba que la profundidad del pozo alcanzara 13.500 m a finales de 1990 y 15.000 m en 1993, pero resultó ser inalcanzable profundizar a un nivel mayor de 12.262 m, y se detuvieron los trabajos en 1992. El motivo fue que se hizo imposible, técnicamente, el profundizar más en la corteza pues la temperatura de unos 180ºC (cuando habían calculado casi la mitad a esas cotas), hacían fluir continuamente una masa de fango e hidrógeno. Hoy en día los estudios geológicos continúan de la mano de la empresa estatal GNPP Nebra, con un laboratorio geológico a 8578 metros de profundidad.




